6. Conclusiones y recomendaciones

En el Ecuador los bosques andinos y altoandinos se encuentran sobre los 2400-2500 metros hasta los 4350 metros de altitud. El límite inferior es muy variable, depende de factores orográficos locales y por lo general comprende una franja de 200 metros que corresponde a vegetación de transición con elementos del bosque subandino. Sobre los 3400 metros se encuentran bosques fragmentados, especialmente dominados por árboles del género Polylepis. La presencia de bosques fragmentados aparentemente es el resultado de las intervenciones humanas y estos bosques habrían cubierto áreas más extensas en el pasado. Esta distribución fragmentada dificulta el establecer de un límite superior del bosque.

La elevación de la cordillera de los Andes produjo un medio ambiente nuevo que se ha enriquecido por taxa provenientes de las regiones templadas, así como por aquellos tropicales, ya existentes en las zonas bajas, que se adaptaron al ambiente frío. Los estudios palinológicos realizados en Colombia nos permiten conocer la historia de la vegetación norte andina, especialmente en detalle desde finales del terciario. En el Ecuador existen escasos estudios palinológicos en la región andina y es deseable que en el futuro se realicen para tener una visión documentada sobre la historia de la vegetación de los Andes ecuatorianos, conocer la vegetación que ocupaba la región y la extensión de los bosques en el pasado.

De los 289 géneros y 1568 especies registrados sobre los 2400 metros, siete géneros y 14 especies son pteridófitos (helechos arborescentes de Blechnaceae, Cyatheaceae y Dicksoniaceae), tres géneros y seis especies son gimnospermas (Ephedraceae y Podocarpaceae), ocho géneros y 18 especies son monocotiledóneas (Arecaceae y Poaceae) y 271 géneros y 1530 especies son dicotiledóneas. De estos géneros, 28 se encuentran en la zona de transición y ocasionalmente también se encuentran en las franjas de vegetación más altas; así mismo unos pocos géneros aparentemente son cultivados en la región andina desde hace varios siglos.

La familia más rica en géneros y especies es Asteraceae con 44 géneros y 251 especies. Otras familias numerosas son Melastomataceae, Rubiaceae, Solanaceae y Ericaceae, que junto con Asteraceae aportan con el 36% del total de los géneros y el 45% del total de las especies. El género más numeroso es Miconia con 99 especies. El 25% de las familias y el 35% de los géneros están representados por una sola especie. Una comparación con inventarios realizados en Costa Rica y el Perú dio como resultado que los taxa leñosos más numerosos representados en los bosques montanos son Asteraceae, Melastomataceae, Ericaceae y Miconia.

El análisis fitogeográfico al nivel de géneros parece ser suficiente para obtener una visión de los actuales patrones de distribución de la flora leñosa de los bosques andino-altoandinos del Ecuador. Se obtuvo que el 82% de los géneros tiene una distribución tropical; el elemento neotropical es el más importante y está representado por el 62% de los géneros, de éstos el 18% son propios de la región andina tropical. El elemento pantropical sigue con el 12%, luego el americano-asiático con el 7% y el americano-africano con el 1%. El componente templado aporta con el 17% de los géneros: el 9% del ele­ento holártico, el 7% del austral-antártico y el 1% del ampliamente templado; finalmente el componente cosmopolita es insignificante con sólo el 1%. Los porcentajes obtenidos en este estudio resultaron ser similares a lo datos disponibles de análisis realizados en bosques montanos en Costa Rica y Colombia. Sin embargo son indispensables mayores muestreos acompañados de estudios genéticos, palinológicos, geológicos, ecológicos, cladísticos y sistemáticos para conocer los patrones de migración que han tenido las plantas para conquistar los Andes.

Varios de los géneros que se distribuyen en otras zonas montañosas en América tropical se encuentran en el Ecuador sólo en la región austral. Así mismo el Ecuador es el límite septentrional de distribución de varios géneros austral-templados. Sería muy interesante deteminar los factores que han influido para que la composición florística hacia el norte y hacia el sur del paralelo 2°S sea tan distinta en los Andes ecuatorianos.

De las colecciones depositadas en los herbarios se puede decir que en general la región andina está bastante bien documentada, especialmente en áreas de fácil acceso, pero aún falta mucho por explorarse en las vertientes de las cordillera, especialmente hacia la región amazónica.

Las adiciones y cambios en la nomenclatura son infinitos mientras se hagan revisiones taxonómicas, se exploren los bosques y se identifique el material. Muchos géneros grandes necesitan revisarse ya que las revisiones existentes, si lo hay, se realizaron hace varias décadas y en la actualidad resultan anticuadas.

Derrumbe
Derrumbe

La región andina del Ecuador demuestra tener una flora muy diversa y a la vez es una región densamente poblada y seriamente amenazada por la deforestación. Una grave consecuencia de la destrucción parcial o total de la vegetación natural es la reducción de su capacidad de actuar como "esponja natural", para interceptar la precipitación y prevenir el impacto negativo sobre el suelo. Los fuertes aguaceros rápidamente acarrean el suelo desnudo, provocando derrumbes y sedimentación en los ríos. Como resultado, el volumen de agua y los sedimentos que se transportan por los canales de los ríos, se aumenta y afecta no solamente a la zona andina sino también a las tierras bajas donde estas aguas se dirigen.

Si bien el hombre ha modificado las condiciones ambientales naturales, también ha desarrollado estrategias adaptativas que le han permitido establecerse y ocupar la región andina durante milenios. Es por lo tanto igualmente necesario hacer estudios de la ecología humana e integrar al hombre con el medio ambiente andino. Hay que tomar acciones inmediatas y llevar a cabo esfuerzos conjuntos para que el deterioro no llegue a ser irreversible.

Esperamos que este trabajo sirva de base e incentivo para mayores estudios de la flora de los países tropandinos. También que sea útil para los proyectos de conservación, manejo y protección de la vegetación natural de una de las regiones más diversas del Planeta.